miércoles, 13 de julio de 2016

ROLES  DEL DOCENTE Y EL ALUMNO





EL DOCENTE
es quien cuida a los alumnos; es decir hace referencia a la persona que acompaña al estudiante, lo guía y aconseja en su propio aprendizaje. A su vez, se puede analizar que otros términos como: mentor, consejero, preceptor, asesor y/o facilitador, hacen mención al término tutor. 
Profundizando las acciones vinculadas a las principales funciones del tutor/docente se abordan los tipos de apoyo que se pueden determinar en función al problema planteado, expresado y/o observado en el alumno como así también de las exigencias del contexto en que se desarrolla la formación. Por ello se citan las tipologías que identifica y definen:

·          Apoyo conceptual: Orienta al alumno acerca de lo que debe tener en cuenta. Éste puede desarrollarse proveyendo estructuras que faciliten la organización de los conceptos o la información sobre los conceptos objeto de estudio.

·          Apoyo metacognitivo: Orienta al alumno sobre cómo razonar durante el proceso de aprendizaje. También funciona cuando se recuerda a los alumnos que deben reflexionar sobre los objetivos perseguidos o sobre las estrategias utilizadas para alcanzarlos.

·          Apoyo procedimental: Ayuda a utilizar las herramientas y recursos disponibles. Algunos programas ofrecen, exigen o permiten el uso de diferentes dispositivos. Su diversidad y complejidad pueden abrumar o, simplemente obstaculizar el desempeño de los alumnos. Este tipo de apoyo facilita demostraciones acerca de los procedimientos a seguir, describiendo sus características y funciones.

·          Apoyo estratégico: Orienta acerca de planteamientos alternativos existentes para el tratamiento de la información disponible, dando consejo para la identificación y la selección de recursos y para el establecimiento de relaciones entre los nuevos conocimientos y los ya adquiridos.

 El docente es quien diseña, anima, dirige, facilita y alimenta la transmisión y la interacción. El profesor toma decisiones antes y durante el desarrollo de la experiencia, es quien debe facilitar el discurso para construir conocimiento habilitando la palabra del otro para que hable sobre y con el contenido, y debe intervenir de manera directa para guiar el aprendizaje, es decir, mantener un entorno educativo dinámico. Los autores identifican tres elementos centrales de la presencia docente en un un entorno de e-learning:
1) Diseño y organización: se relacionan con la macroestructura y el proceso. Pues es el profesor quien diseña este espacio de manera intencionada, regulada para crear las experiencias de aprendizaje de sus alumnos, el éxito de una experiencia de e-learning dependen en parte de la responsabilidad del docente sobre este aspecto.

2) Facilitar el discurso: aquí convergen el interés, el compromiso y el aprendizaje. Tiene que ver con la responsabilidad del profesor de gestionar el discurso, guiar la comunicación para la construcción de conocimientos. Implica aspectos pedagógicos, interpersonales y organizativos.

3) Enseñanza directa: va más allá de la función de promoción del debate y la participación, abarcando la competencia del docente para presentar los contenidos, resumir debates, identificar ideas y conceptos importantes, diagnosticar errores de concepto, ofrecer fuentes adicionales de información, etc. Se trata de intervenciones directas y proactivas que dan soporte a una experiencia educativa eficaz y eficiente.




EL ALUMNO
En el proceso de aprendizaje electrónico el estudiante necesita desarrollar la autorregulación, que consiste en la habilidad psicológica de supervisar todas sus actividades de manera consciente lo cual le permitirá realizar los ajustes necesarios para lograr el objetivo del aprendizaje. La autoregulación constituye una habilidad a desarrollar o a reforzar en propuestas educativas basadas en e-learning. Ahora bien, esta capacidad que tiene que desarrollar el alumno requiere de un acompañamiento y orientación del docente mediante ayudas y contribuciones.
Las fases de la autorregulación son: la fase de planeación que consiste en conocer el objetivo que se persigue, establecer metas a corto, mediano y largo plazo, organizar el tiempo con el que se cuenta para realizar la tarea y establecer el procedimiento que se utilizará para llegar al objetivo; la fase de supervisión, referente a analizar el avance en la realización de la tarea, así como los procedimientos utilizados y en su caso tomar la decisión de realizar ajustes al procedimiento; y finalmente la fase de autoevaluación en la cual se analiza si se cumplió con el objetivo y se decide si en situaciones similares se utilizaría el mismo procedimiento.
Dicha habilidad es indispensable para el aprendizaje electrónico ya que el mismo, si bien tiene a su mano diversas herramientas y tecnología, los aprendizajes se desarrollan de forma independiente. De igual manera que el docente orienta y guía, los recursos TICs están a disposición del alumno para facilitar sus procesos de construcción de aprendizajes.

ASPECTOS  DEL ALUMNO PARA EL E-LEARNING



·          Comunicación interpersonal: Permite incrementar las situaciones de diálogo y discusión que bonifica y potencia el proceso de aprendizaje de tipo electrónico.

·          Participación activa e interactiva: Esta capacidad se complementa con la anterior, ya que describe el rol de la persona en ese diálogo que permite la virtualidad, permitiendo una postura de compromiso frente a la comunicación y la interactividad vinculada a agregar y recibir información de diferentes fuentes.

·          Invención de trayectos y protagonismos socio cognitivos flexibles: Los hipertextos presentes en estos formatos de aprendizaje permiten recorridos según el interés de la persona, generando que el aprendizaje se profundice en cada elección que realice ante los diferentes caminos que le ofrecen los textos electrónicos.


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